La Liberación o transmutación es la tarea esencial a acometer por cada ser humano. Es lo perseguido a lo largo de milenios por el saber taoísta, por el Zen, por la Alquimia, por el Budismo, el Yoga, el Hermetismo, la Gnosis, y por todos aquellos sistemas que, lejos de aspirar sólo a algunas técnicas para suprimir el dolor físico o psicológico -o, aún peor, conseguir éxitos en la vida material-, aspiran a la liberación definitiva y total del Espíritu, mediante la transfiguración o transmutación que crean un alma nueva y un nuevo cuerpo.
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Liberación
Miércoles, diciembre 21st, 2011Krishnamurti: donde hay observador no está la luz ni el amor
Miércoles, octubre 26th, 2011“La libertad consiste en ser luz para uno mismo; entonces la libertad no es una abstracción, una cosa invocada por el pensamiento. La verdadera libertad lo es con respecto a la dependencia, al apego, al anhelo de experiencias. Ser luz para uno es estar libre de toda la estructura del pensamiento. Es en esta luz que toda acción tiene lugar, y por eso la acción jamás es contradictoria.
Tres piadosos egoístas
Lunes, mayo 2nd, 2011
¿Cómo comprender que personas entregadas a algo que se considera bueno puedan ser crueles? Los sutiles pero potentes defectos y vicios -del espíritu en este caso, que no tanto los groseros vicios del cuerpo-, pueden perseguir al ser humano incluso en grados aparentemente elevados de nuestra lucha por la liberación o por la santidad -no importa demasiado la denominación que demos al proceso de Iniciación en sus diversos grados.
Pensamiento y Amor
Martes, abril 12th, 2011Para ilustrar cómo por muchas vueltas que le demos a la cabeza no podemos con el sólo pensamiento y con la sóla preocupación cambiar la realidad del amor existente en nosotros. Para aclarar que con el sólo interés egoísta y el deseo no podemos conseguir que el mundo se rinda a nuestros planes de posesión y de conseguir la felicidad. Para ver que la felicidad verdadera surge solamente cuando nos entregamos sin cálculos al bien de los seres amados y, más en general, a procurar el bien de todos los seres humanos sin distinciones, quiero presentar un texto de Krishnamurti. En él plantea la relación entre pensamiento, memoria y amor.
Relación y aislamiento
Jueves, octubre 28th, 2010El ser humano es esencialmente relación. Nadie nace solo, nadie vive solo, nadie se desarrolla en sus potencialidades humanas viviendo en soledad. Ya decía Aristóteles que el hombre que vive solo es o una bestia salvaje o un dios.
Estando nuestra vida constituida inevitablemente en relación con los demás, nadie existe sin una génesis biológica (sus padres), sin una génesis social que le ha procurado el crecer y madurar y sin una génesis cultural que le conforma según la sociedad de su época y le da el marco para su existencia personal. Somos el otro, el semejante, el cual nos constituye por dentro y por fuera.
El silencio mental: Cuando el observador no existe, aparece lo Otro
Domingo, agosto 22nd, 2010Todo esfuerzo de la mente inferior o mente concreta, esa mente que se desenvuelve por los razonamientos que realiza mediante los conceptos, la descripción de las propiedades de las cosas concebidas, mediante la comparación, la argumentación, etc. es un esfuerzo que está determinado por el pasado y dirigido por el deseo de un objetivo. Es un pensamiento limitado, preso de lo determinado, un pensamiento para lo útil y lo técnico en todo caso, no un pensamiento de la liberación, de la iluminación, de una felicidad distinta de los goces y sufrimientos de este mundo que nos causan congoja, depresión, miedos y demás emociones, bien por causa del mal que esperamos o del bien que tememos perder.
Krishnamurti: El primer paso es el último paso…
Sábado, agosto 14th, 2010Cuando nuestra mente percibe el estado de lo que hay en nosotros sin rechazarlo y sin identificarse ciegamente con ello sino que simplemente percibe lo que es, lo que hay en nosotros, lo que somos en ese momento, este acto de percepción no deja huellas en la memoria. Este paso (acto de percepción) es el último paso. El tiempo no nos persigue desde el pasado para determinar el futuro. El tiempo cesa. En la percepción pura somos libres para vivir la siguiente percepción que será también -si la vivenciamos de esta manera- un último paso sin huella, sin traumas, sin tensiones; una percepción liberadora.






