"No quiero que me sigas por el camino que yo recorro en busca de la meta. Sigue tu propio camino, el camino que tú mismo has determinado,[...]. Nunca aceptes una afirmación sólo porque ésta procede de mí. Aunque sea cien veces verdadera, no es, sin embargo, tu verdad, no es tu experiencia, [...]." Elisabeth Haich.

Tao The King. Capítulo IX

19 de enero de 2012

Para mantenerse en la plenitud, ¡cuánto mejor detenerse a tiempo!
Si continúas afilando y usando la espada, no durará mucho tiempo su filo.
Si llenas tu casa de oro y jade, no podrás protegerla continuamente.
Si acumular riquezas y honores, sólo cosecharás calamidades.
Esta es la Ley del Cielo: ¡Retírate una vez realizada tu labor!

Lee el resto de esta entrada »

No ver la viga en el propio ojo

8 de enero de 2012

LA LUZ DEL MUNDO. EXTRACTOS DEL SERMÓN DE LA MONTAÑA J. Van Rijckenborgh

Capítulo I

______________________________________________

VOSOTROS SOIS LA SAL DE LA TIERRA

Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con que salarla? No sirve mas para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder; y no se enciende una lámpara para ponerla sobre el celemín sino sobre el candelero y alumbra a todos los que están en la casa.

Lee el resto de esta entrada »

Liberación

21 de diciembre de 2011

La Liberación o transmutación es la tarea esencial a acometer por cada ser humano. Es lo perseguido a lo largo de milenios por el saber taoísta, por el Zen, por la Alquimia, por el Budismo, el Yoga, el Hermetismo, la Gnosis, y por todos aquellos sistemas que, lejos de aspirar sólo a algunas técnicas para suprimir el dolor físico o psicológico -o, aún peor, conseguir éxitos en la vida material-, aspiran a la liberación definitiva y total del Espíritu, mediante la transfiguración o transmutación que crean un alma nueva y un nuevo cuerpo.

Lee el resto de esta entrada »

La Tabla Esmeralda (II). Lo que está abajo es como lo que está arriba.

22 de noviembre de 2011

El texto que sigue pertenece a la obra de J. Van Rickenborgh, La Gnosis egipcia original, Tomo 1.

En primer lugar, el autor cita un pequeño fragmento de la Tabla Esmeralda de Hermes Trismegistos y, a continuación, realiza un comentario.

Por la profundidad, sencillez y claridad del mismo, este comentario penetra muy profundamente y habla al espíritu de los que estén preparados para escuchar.

Lee el resto de esta entrada »

La Tabla Esmeralda (I)

6 de noviembre de 2011

Jan Van Rijckenborgh comenta con magistral sabiduría la primera línea de este texto inmortal: La Tabla de Esmeralda, punto de partida de la filosofía hermética y de la sabiduría de la Gnosis original.
Es verdad. Es cierto. Es toda la verdad.
 Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba como lo que está abajo,
 Lee el resto de esta entrada »

Cambios ‘buenos’ y ‘malos’ en nuestra vida.

4 de noviembre de 2011

A lo largo de nuestra vida, todos hemos experimentado que casi nunca estamos preparados para los cambios cuando los mismos significan pérdidas, desgarros, sufrimientos y, sobre todo, no estamos preparados para la muerte; es muy humano.

Todas estas cosas suponen arrancar un trozo del yo. Todas las pérdidas dolorosas suponen un desgarro de nuestro yo, de nuestra personalidad.

Lee el resto de esta entrada »

Krishnamurti: donde hay observador no está la luz ni el amor

26 de octubre de 2011

La libertad consiste en ser luz para uno mismo; enton­ces la libertad no es una abstracción, una cosa invocada por el pensamiento. La verdadera libertad lo es con res­pecto a la dependencia, al apego, al anhelo de experien­cias. Ser luz para uno es estar libre de toda la estructura del pensamiento. Es en esta luz que toda acción tiene lugar, y por eso la acción jamás es contradictoria.

Lee el resto de esta entrada »

Krishnamurti: La atención

Krishnamurti: Cómo curar al monstruo

Enseñar la verdad

Para manifestar su deseo de enseñar a otros la Verdad, un celoso discípulo le preguntó al Maestro su opinión al respecto. Y el Maestro le dijo: "Espera". Un año tras otro, el discípulo volvía con la misma pregunta, y una y otra vez el Maestro le daba la misma respuesta: "Espera". Al fin, un día le dijo al Maestro: "¿Cuando estaré en condiciones de enseñar?": Y el Maestro le respondió: "Cuando tu impaciencia por enseñar haya desaparecido".

  • Buscar por categorías

  • Entradas anteriores

  • Comentarios recientes

  • RSS Hollar el Sendero – Sabiduría arcana

  • Páginas

  • Contemplación

    El Maestro solía decir que sólo el Silencio conducía a la transformación. Pero nadie conseguía convencerle de que definiera en qué consistía el Silencio. Cuando alguien lo intentaba, él sonreía y se tocaba los labios con el dedo índice, lo cual no hacía más que acrecentar la perplejidad de sus discípulos. Pero un día se logró dar un paso importante cuando uno le pregunto:" ¿Y cómo puede alguien llegar a ese Silencio del que tú hablas?" El Maestro respondió algo tan simple que sus discípulos se le quedaron mirando, buscando en su rostro algún indicio que les hiciera ver que estaba bromeando. Pero no bromeaba. Y esto fue lo que dijo: "Estéis donde estéis, mirad incluso cuando aparentemente no hay nada que ver; y escuchad aun cuando parezca que todo está callado".

    Buscar la verdad

    Manifiesto aquí la voluntad de absoluto respeto por las conciencias y que sólo a cada uno, a cada persona, corresponde la libertad, el derecho y el deber de buscar la verdad y ser responsable de las convicciones y creencias que él adopte. La persona debe buscar la verdad. Este es un principio indudable que de una manera o de otra todos profesamos, sea conscientemente o sea en la práctica. Siempre nos remitimos a la verdad y pretendemos buscarla y tratar de entender la verdad de las cosas, de las situaciones y de las personas. También tratamos de entender la verdad de los hechos, es decir, cómo han ocurrido las cosas, aunque con frecuencia tampoco podemos averiguarlo por completo en muchas cuestiones. De una forma o de otra, por tanto, nos remitimos a que algo sea verdad, o bien que sea justo, que sea bueno, que sea bello y podríamos decir que lo justo es la verdad que buscamos en el reparto de lo que cada cual se merece (sin quitar la misericordia y el perdón); a su vez, lo bueno sería la verdad de lo que conviene a nuestro ser, desde el punto de vista del cuerpo o del alma, como cuando tomamos alimento para el cuerpo o sentimos la amistad para el alma. Lo bello en fin sería la verdad o no de cierta armonía que nos agrada en cualquier aspecto, aunque quizás aquí habría mucho que hablar por aquello de la subjetividad de los gustos. El problema, aparte de la dificultad corriente para averiguar la verdad, es buscar la verdad en cuestiones más profundas, en cuestiones metafísicas o religiosas, por ejemplo. Aquí, como en todo, el ser humano, debe tratar de guiarse por su conciencia teniendo en cuenta sus creencias y conocimientos y ser muy sincero en la búsqueda. No debe tampoco ceder a nadie el deber y el derecho de guiarse por su conciencia. Él es el responsable de buscar la verdad siempre en todos los aspectos de la vida. Esto lo afirman todas las doctrinas y creencias. La propia iglesia católica afirma que la conciencia es sagrada y el ser humano debe buscar la verdad prudente y responsablemente. ¿Qué ocurriría si seguimos a alguien sin examinar lo que nos dice y al final nos auto-engañamos con falsas doctrinas y estamos insatisfechos? El responsable seriamos nosotros por haber seguido algo sin examinarlo en nuestra conciencia y creencias o convicciones. Es necesario elegir nuestro camino y ser responsables de la elección. A su vez, hay que ser compasivos hacia los otros, siendo tolerantes y amorosos con ellos en el diálogo sincero. Ser también amoroso y compasivo contigo mismo: "Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo". Al Buda se le atribuye haber dicho: "No creas en nada simplemente porque lo has escuchado. No creas en algo simplemente porque ha sido transmitido por muchas generaciones No creas en nada simplemente porque ha sido dicho y rumoreado por muchos. No creas en nada simplemente porque esta escrito en las Sagradas Escrituras. No creas en nada meramente por la autoridad de maestros, mayores u hombres sabios. Cree solamente después de cuidadosa observación y análisis, cuando encuentres que concuerda con la razón y que conduce a lo bueno y al beneficio de uno y todos. Entonces acéptalo y vive según ello." He resaltado "simplemente" y luego "observación y análisis", etc. porque en el texto no se excluye ninguna fuente para creer, lo que se excluye es el que se crea antes de observar, analizar, ver que concuerda con la razón y ver que es bueno y beneficioso para uno y para todos. Juan Dianes.